martes, 21 de febrero de 2017

'Apuntes sobre las fábricas históricas de embutidos riojanos'

EL COMIENZO DE LA INDUSTRIALIZACIÓN DEL CHORIZO RIOJANO 


El desarrollo de la industria en general y en particular la del “Embutido” se produce en España a finales del siglo XIX y pp. del siglo XX. Los afamados chorizos artesanos de La Rioja, los que tradicionalmente se elaboraban para consumo familiar ahora se fabrican de forma industrial y se distribuyen con éxito por todo el país.


Esta industria chacinera gozó de dos impulsos decisivos, por un lado, los fabricantes que emprendieron sus negocios siendo su razón de ser principal el embutido y, en especial, el chorizo riojano. Por otra parte, las grandes conserveras de alimentos como Trevijano, Brieu y Cía, Cruz Roja, Conservas Eugenio Fernández, Ulecia, Basilio Torres... que amparaban bajo el paraguas de "conservas alimenticias" este tipo de producción cárnica.


El artículo 'La Industria riojana', publicado en La Vanguardia del 3 de diciembre de 1907, refiriéndose a los inicios de las conservas de esta región, hace mención a la elaboración de chorizos en los siguientes términos: 
"La gran aceptación que desde los primeros momentos tuvieron en todos los mercados los botes de tomates y pimientos en conserva, sugirió pronto la idea de conservar también los melocotones y como el público dispensó buena acogida a la innovación, no tardó en extenderse a otras frutas; más tarde se amplió a las verduras, siguiendo los procedimientos empleados en otros países, y se hterminado últimamente por conservar en latas, la carne, las aves y los chorizos".  

Hay que mencionar, que existe publicidad de 1880/70 en el que la fabricación de "conservas de carne y pescado" figuraba incorporada como especialidad en algunas de las primeras conserveras riojanas por lo que no todas ellas elaboraron en exclusiva las "conservas vegetales". Esta diversificación permitía a las factorías de mayor tamaño trabajar durante todo el año y mantener una producción menos sujeta a la estacionalidad de las cosechas.

También hay que puntualizar que en muchas de estas factorías que enlataban el chorizo no lo producían en su totalidad, por lo que en estos casos se compraba a particulares.


Nota sobre el panel superior: En 1880 'Conservas Trevijano', localizada por entonces en la finca de Vista Alegre en el municipio de Albelda de Iregua  comercializaba en Madrid el "chorizo riojano" y en 1928 lo exportaba a Nueva York. Resulta paradójico, que hoy, en este municipio también exista otra empresa, 'Embutidos Palacios', una de las pocas fabricas españolas que hoy exporta a los EE.UU. Así podemos afirmar que la localidad de Albelda de Iregua tiene tradición en la fabricación industrial del chorizo riojano desde el s. XIX.




LAS PRIMERAS INDUSTRIAS CHACINERAS RIOJANAS

En España, a finales del s. XIX con las nuevas regulaciones alimentarias e industriales las fábricas de embutido debían solicitar licencia municipal. 

En 1901 LA CHORICERA RIOJANA de Benito Rivera de Haro, es la primera que 
en la provincia de Logroño y  en el norte de España que cumple con este trámite para establecer una “fábrica de embutidos, carnes en salazón y refinería de manteca y sacrificio de reses de cerda”. Su solicitud, no estuvo exenta de las habituales polémicas que conllevaba este tipo de actividad, especialmente ante la posibilidad de no controlar las carnes venidas de fuera del municipio y su estado sanitario, los problemas de las aguas, malos olores… Frente a estos inconvenientes se hicieron valer las razones de beneficio económico, de empleo e incluso de beneficencia, ya que las sobras de este matadero se donaban a los pobres
El matadero de Logroño, en especial el nuevo construido en 1901 y en pleno funcionamiento a partir de 1911 propicia en gran medida esta actividad en este municipio y en otros próximos. Este modelo  será clave para la existencia de este tipo de industrias.

La creación de nuevas fábricas a partir de la primera década del s. XX se puede adivinar que fue incentivada por la cada vez mayor demanda. 

Así podemos observar en los diferentes catálogos de Trevijano un incremento de precio del embutido en la primera década del siglo XX. La lata de 1 kg. de chorizos en rama pasa de 1900 a 1915 de costar 4,50 a 7,75 A la vez, se observa que cada vez son mayores el tamaño de sus envases. Así en 1905 las latas eran de 1 a 1,4 kg. y  en 1915 los chorizos se llegan a vender en cajas de hasta 25 kg, y curiosamente, existe la opción de hacerlo por paquetes postales. Ambas cuestiones  parecen indicar que en 1915 el chorizo riojano tiene una gran aceptación y probablemente, esta razón, es la que se impone en la proliferación de fábricas de embutidos en La Rioja y la especialización y fama del llamado "típico chorizo riojano".


LOS NUEVOS TIEMPOS


La creación de estas industrias es un indicador de los cambios acelerados que se producen en la sociedad española de principios del s.XX, que es cada vez más urbana, y necesita alimentar a un creciente número de personas que viven en las ciudades. Pero  solo fue posible, gracias a los avances tecnológicos acompañados de los descubrimientos sanitarios de la época, que inciden en una seguridad alimentaria necesaria para un consumo con mayor confianza y aceptación.


Antigua fábrica de embutidos de Amando Loza en Baños de Río Tobía

POR QUÉ EN LA RIOJA



En La Rioja por esos años, coincidieron una serie de circunstancias que facilitaron la fundación de empresas  de embutidos:

- Existía tradición en la elaboración de chorizos, llamados aquí "serranos". 
- La región tenía un prestigio alimentario con fábricas de conservas punteras.
- Poseía la provincia infraestructura ferroviaria de fácil acceso.
- Los riojanos tenían un espíritu emprendedor. 
- A todo ello hay que añadir, que en el sector del vino a partir de 1900 cayeron las exportaciones a Francia por la política arancelaria y, se enfrentaba a principios de siglo XX a su crisis de la filoxera. 
Todos estos factores, sin duda, hicieron posible que el apreciado chorizo riojano evolucionará en su fabricación y se convirtiera en industrial.

Lógicamente en estos primeros años de Modernidad española, es muy difícil objetivar el momento preciso cuando su elaboración es una actividad tradicional-familiar en la que la comercialización de los excedentes propicia la creación de un pequeño negocio artesanal, o cuando es la evolución del comercio de carnicería-tocinería, o cuando la producción de las conservas cárnicas se ha incorporado a la actividad general de una industria conservera de alimentos. La dificultad se incrementa por la pequeña escala de la mayoría de estos elaboradores, que pasan desapercibidos en muchos casos.

La fábrica de embutidos fue un
motor de desarrollo para los municipios riojanos,
además de proporcionar riqueza y empleo.
A  su alrededor se crearon un vivero de actividades auxiliares y complementarias como granjas, almacenistas, vendedores de tripas, pimentón, hojalateros, impresores, transportistas... simultáneamente nació una demanda de infraestructuras como mataderos, traídas de aguas, canales, centrales eléctricas, etc.


En estos primeros años hay que contemplar un aspecto socio-económico importante derivado de la estacionalidad de esta actividad, que tenía su momento álgido en los meses más fríos y liberaba mano de obra temporal a partir de la primavera. Así podemos ver en algunos pueblos que en invierno se demandaban trabajadores en la fábrica de embutido, en la primavera y verano en la recolección de cereales y otras labores agrícolas y, más tarde, en otoño en la vendimia.  


En Logroño normalmente, los industriales dedicados a la elaboración de chorizos compatibilizaban esta actividad preferentemente con la de mayorista de comestibles y/o despacho de carnicería Pero también podemos encontrar casos curiosos, como La Vda. de Arróniz, que lo alternaba con el de la fabricación de las famosas pastillas de café y leche logroñesas.

La logroñesa Vda. de Julián Arroniz, curiosamente compatibilizó la
 fabricación del "chorizo riojano" con las "pastillas de café y leche"
Muchos de los fabricantes de Logroño son también almacenistas y proveedores de los ingredientes del chorizo riojano. Pueden vender desde "cerditos tetones de Vitoria", hasta tripas, pimentón, manteca... También distribuyen y comercializan embutidos de otros lugares. Uno de estos ejemplos fue Ramón Miguel.
A partir de los años 30 Baños de Río Tobía se consolida como la principal población choricera riojana


Comercialización.


Tenemos muy pocos ejemplos de la expansión y venta de la chacina riojana antes de 1880-1900. Hasta esta década su distribución era escasa y sólo en tiendas de ultramarinos de núcleos de población importantes como Madrid o cercanos, como Bilbao, Zaragoza o Pamplona y, con frecuencia, en tiendas vinculadas a riojanos (Ver imagen de los anuncios de la tienda madrileña ‘La Riojana Europea’). 




Este embutido autóctono que empezó a crecer en su fabricación industrial y comercialización a finales del. XIX tenía que competir en un mercado cada vez más desarrollado y más interconectado. Así en 1900 en Logroño se podía comprar salchichón de Vich, Milán y Lyon, mortadela de Bolonia y Turín, chorizo de Pamplona... y por ejemplo, en los ultramarinos de la capital Navarra se podían ver anuncios del “acreditado chorizo riojano” o del "verdadero y legitimo chorizo riojano" (ver imagen). 
Desde la estación de ferrocarril de Cenicero, Logroño, Haro y Santo Domingo partían para su venta a mercados cada vez más lejanos. También desde el puerto de Bilbao, Trevijano e Hijos, exportaba los jamones de cerdo y el calahorrano Basilio Torres sus embutidos.

Su éxito propició la creación de más fábricas y una red importante de almacenistas y representantes comerciales que sólo la crisis general de la industria que se produce en 1929-30 hizo frenar su expansión.

En muy pocos años el chorizo riojano llega a toda España e incluso podemos encontrarlo anunciado en la publicidad de los colmados de Córdoba, Alicante o Tenerife… y, tal como expresaba la cabecera de la factura de uno de sus fabricantes, se puede afirmar que "se exportan a provincias y a ultramar".




Algunas referencias históricas del s. XIX.

Índice del Anuario del Comercio 
de la Industria, de la Magistratura
 y de Administración de Carlos 
Bailly-Baillière
En el 'Catálogo de los Expositores de la Provincia de Logroño para la Exposición Universal de París de 1878', tenemos las siguientes referencias en el apartado 72 en el que se citan las carnes y pescados": 
Ayuntamiento de Anguiano con chorizos a 3,25 pesetas kilogramo; Enrique Jiménez de El Rasillo con chorizos magros, a 5 pesetas el kilogramo, chorizos gordos 4,50 y su ficha, nos aporta el dato de su producción anual que es de 500 kilos; Tiburcio Jiménez y Elías de Logroño, expone en París sus jamones a 2,25 pesetas kilo, morcilla a 1,50 pesetas kilo y chorizos a 3,75 pesetas kilo.

En la relación de participantes premiados en la Exposición Provincial de Logroño de 1880,  podemos encontrar:
José Blanco de Logroño entre los objetos valorados en la clase 24  "chorizos en conserva" o a Casilda Romero también de este municipio con sus "chorizos gordos" o Felipe Sáenz Pérez, un vecino de Pedroso que es recompensado por presentar entre los objetos valorados en la clase 25 de dicha muestra unos "chorizos".

En el Anuario del Comercio de la Industria, de la Magistratura y de Administración de Carlos Bailly-Baillière que se publicó desde 1881 a 1911, en el año 1885 incorpora el apartado de "Fábricas de Embutidos", con seis localidades. Una de ellas es Pedroso con las fábricas de Lázaro Nájera y Francisco Sáenz. El escaso número de poblaciones, que aparecen en este anuario, nos hace dudar de su fiabilidad. Es muy probable que existieran un mayor número de pequeñas empresas y municipios de España que por esas fechas se dedican a la industria del embutido. No obstante, resulta muy significativo que entre los pocas poblaciones que aparecen, esté una riojana.

En ediciones posteriores se incorporan, Juan Calle de Nieva, Manuel Barragán y Agapito Soldevilla en Viguera.

Publicidad de Jorqui en el periódico
 La Acción (1921)

También, se ha consultado el listado
 de 'Matrículas de la Contribución Industrial' correspondiente a los pueblos de la provincia de Logroño de 1903pero no se han obtenido datos esclarecedores de fabricantes de embutidos por localidades, excepto en Haro con Benito Rivera, que es mencionado de esta manera.  En los demás casos, parece que se encuentra la fabricación de embutidos o de chorizos incluida en los apartados de *"tablajeros", "venta de carnes frescas" "venta de tocino" y otros

*tablajeros: cabe especular que la fabricación y la venta ambulante era el oficio de muchos choriceros riojanos que vendían en los días de mercado o feriados sus embutidos expuestos en una tabla (de ahí su nombre).


 El paso del tiempo y, mayor dimensionamiento, hará que estas industrias abandonen los hasta entonces cauces tradicionales de venta ambulante y vayan creando sus redes comerciales. (noticia breve diario La Rioja 1915 correspondiente a Zarratón)



"LOS FABRICANTES HISTÓRICOS DEL S. XX” 

Por diferentes fuentes heterogéneas se ha podido confeccionar un listado, provisional no definitivo, de las industrias “históricas” del embutido riojano de principios de este siglo, hasta aproximadamente 1935. 

Evolución desde 1900 a 1935


En estos "Apuntes", los años 1915 y 1935, se han tomado como fechas testigo para confeccionar un listado aproximado de los fabricantes de embutido riojanos. Pero hay que tener en cuenta que entre estos dos años se crearon industrias que no figuran en ninguna de las dos relaciones nominales y que desaparecieron por los efectos devastadores de la crisis de 1929/30. 

Desde principios de siglo XX hasta 1935, se observa la tendencia a la concentración geográfica de fábricas, principalmente en Baños de Río Tobía y en menor medida en Logroño

En la propiedad de estos negocios, se puede ver una continuidad familiar. Asentándose un modelo industrial que incorpora las segundas y terceras generaciones, cuestión de gran importancia para entender la consolidación  y desarrollo del embutido riojano. 

Listados:



1.- El 'Anuario Oficial, el Comercio y la Industria Provincia de Logroño 1915, de Hijos de Alesón – El Riojano'.



Nos ofrece en su listado por municipios un apartado en el que se detallan las fábricas de embutidos que existían en 1914 en la entonces provincia de Logroño:


ARENZANA DE ABAJO (2): Juan Pérez, Rufino Victoriano; BADARÁN (3): Jenaro Martínez, Baldomero Moreno y Vda. de Emeterio Moreno; BAÑOS DE RÍO TOBÍA (9): Eulogio Alonso, Bárbara Campo, Matías Loza, Pedro Loza, hermanos Martínez Campo (Eleuterio, Francisco, José, Juan, Lino y Venancio), Ángel Peña, Gerardo Sobrón, Lino Urruñuela, Pedro Urruñuela; CAMPROVÍN (1): Ángel Sancha Martínez y Compañía; CASTROVIEJO (2): Timoteo, Jose María y Manuel Fernández, Tomasa Lacalle ; CORDOVÍN (1): Román Benés; HARO (2): Justo Andrés, Hijos de Fernández Carrasco; LEDESMA (1): Cándido Fernández; LOGROÑO (3): José Bermejo, Ramón Miguel, Lucio Piazuelo y Trevijano hijos; NESTARES (1): Juan Guichez; NIEVA (1): Juan La Calle; PEDROSO (2): Laurentino Fernández, Emilia Villareal; SAN ROMÁN DE CAMEROS (1): Martín Íñiguez; TORRECILLA DE CAMEROS (1): Enriqueta Illa; VIGUERA (5): Luis Aguirre, Luisa Carasa, Nicanor Herce, José Eguizabal, Hijo de Francisco Martínez; ZARRATÓN (2): Indalecio Criales, Jorqui y López.

Distribución geográfica.
En esta relación de industrias de 1914 nos encontramos 16 municipios con 37 fábricas, todas ellas de las comarcas de Nájera, Torrecilla, Logroño y Haro.


2.- En enero de 1936, publica la Dirección General de Montes y Ganadería, en su Sección de Higiene y Sanidad Veterinaria la 'Relación de propietarios de mataderos industriales, fábricas de embutidos y almacenistas preparadores de conservas cárnicas y de los veterinarios que prestan sus servicios en los mismos y que han sido autorizados por las disposiciones vigentes'.

Hay que tener en cuenta que en este listado como novedad importante aparecen almacenistas de embutidos, que en su mayoría se sitúan en la Alhóndiga Municipal de Logroño y desde sus negocios "exportan el chorizo riojano". 

También es curioso observar que todos ellos, mataderos, fabricantes y almacenistas preparadores de conservas tienen asignado su veterinario. Sin duda, nos encontramos en momentos de mayor control alimentario y un mayor desarrollo de esta industria, con cauces de comercialización más importantes.
De la provincia de Logroño aparecen los siguientes mataderos, fábricas de embutidos y almacenistas (1935):

El control sanitario cada vez ha sido mayor y con la factura se debía acompañar el 'Documento sanitario de circulación de productos cárnicos' que existía al menos desde los años 30.

LISTADO.

1925 LA NACIÓN

ALFARO 483 Alejo Jiménez Zayas BADARÁN 47 Baldomero Moreno Mazo BAÑOS DE RÍO TOBIA 27 Venancio Martínez Campo; 149 Pedro Ortiz Olave; 150 Luis Urruñuela Campo; 152 Eleuterio Martínez Campos; 153 Justo Sobrón Martínez; 156 Eusebio Sáenz; 161 Amando Loza Alonso;162 José Martínez Campo; 923 Fermín Sobrón García,924 Julio Sobrón Martínez, 976 Felipe Martínez Somalo CASALARREINA 3 Bernardino Sancha Martínez HARO 5 Julián Fernández (Carrasco Hijo) LAGUNA DE CAMEROS 127 Constantino Iñíguez LOGROÑO 125 Ángel Sancha Martínez;126 José Eguizabal Martínez, 157 Luis Aguirre Martinez, 925 Matías Loza Tobías, 951 Vda. de Julián Arróniz,952 Ángel Taboada López,953 Fidel Mendoza Iñíguez, 954 Ramón Miguel Sábado,955 Julio Garbayo Alustiza,956 Timoteo Soro Marcén NAVARRETE 560 Claudio Prado Quintanilla
PRADEJÓN 520 Félix Ezquerro Vicioso, 521 Félix Cordón Fernández SANTO DOMINGO DE LA CALZADA 19 Juan Criales Gil SAN ROMÁN DE CAMEROS 842 Manuel Tabernero Ruiz ZARRATÓN
158 Manuel Yorqui Beramendi

Nota: el nº que antecede al nombre de los titulares corresponde al registro sanitario asignado.


3.- Otras fuentes.

Otras fuentes que hay que considerar a las citadas anteriormente son los documentos comerciales, noticias, publicidad...

Respecto a la publicidad del embutido y no sólo riojano,  por lo general es muy escasa en la prensa y revistas de principios de siglo XX o aparecen referencias al genérico "chorizo riojano" sin citar marca. Tenemos que esperar algunas décadas para que se publicite ampliamente. 

En el apartado noticias y publicidad de prensa consultadas han aportado nombres de industrias y fabricantes que en otros apartados han sido también citados, excepto los anuncios de La Rioja de 1920 que se puede ver más adelante sobre Ricardo Arbella de la granja "El progreso" de Puente Madre, Logroño, San Martín y García de Ollauri y Chorizos Aguirre de Nalda (Viguera) y, especialmente por su antiguedad, el anuncio de 1902  publicado en el 'Progreso Industrial y Mercantil de Madrid de Blasco Hermanos, un minorista que fabrica chorizos y al parecer por el anuncio, los distribuye fuera de la capital riojana.

Son anecdóticos los artículos en los que fueron noticias los industriales del embutido riojano y curiosamente sólo he encontrado una referencia doble de Justo Andrés de Haro que es citado en la revista Panorama en 1923 y nuevamente en 1925 y la referencia del periódico LA RIOJA, en su especial de las fiestas de San Pedro de Haro (1910) de Eugenio Fernández (hijos). También en el Catálogo de Trevijano en la primera década de s. XX se nombra al fabricante Ángel Segura.


4.- Registro de Patentes y Marcas.

El periodo de indagación, llega hasta finales de losaños 40 y, excepcionalmente hasta finales de los 50. pero sólo se aporta en estos Apuntes el listado hasta 1936. Es decir estaríamos contemplando el periodo 1900-1936. Y en él, como parece lógico pensar, se incluirían fabricantes bastante consolidados que deciden comercializar su propia marca de embutidos y diferenciarse de sus competidores.
El 'Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual e Industrial' que se crea en 1886 es de gran utilidad en lo que concierne a la información de marcas de fábricas históricas del embutido riojano en especial, el "fondo de signos distintivos". 

Este registro nos ofrece información de "marcas de
fábrica", "comercio e industria", que se empezaron a registrar a partir de 1866 y en mayor medida a partir de 1902 que es cuando aparecen legalmente los "nombres comerciales" y "los rótulos de establecimientos". No se ha entrado a diferenciar los diferentes tratamientos conceptuales que tienen estas figuras desde 1902 (4) a 1929 o desde esta última fecha a 1975, ni su vigencia, ya que estos datos no modifican la relevancia testimonial para estos Apuntes.
No se puede afirmar después de la búsquedarealizada que estén todas las marcas del embutido riojano, chorizo... ya que resulta incierta su localización, y en muchos casos, a pesar de saber de la existencia de la marca o de la fábrica, se han presentado múltiples incidencias, siendo algunas de ellas las siguientes: no se registra marca alguna; no tienen localidad; la localidad no es de La Rioja; es registrada por otra persona diferente al titular; hay errores de transcripción; es ilegible el dibujo donde se encuentra el nombre; aparece la solicitud pero no la concesión/denegación etc.


Tabla de fabricantes de embutido riojano citados en el 'Boletín Oficial de la Propiedad Intelectual e Industrial':

FECHA SOLICITUD
SOLICITANTE
POBLACIÓN
MARCA/NOMBRE COMERCIAL
8.426
1902
Benito Rivera
Haro
Benito Rivera
13.140
1906
Trevijano e Hijos
Logroño
Chorizos Trevijano e Hijos
13.402
1907
Paula Trevijano, Vda. de Briones
Logroño
Chorizos Sierra de Cameros
4.627
1913
Sociedad Brieu y Compañía
Logroño
La Cruz Roja
22.534
1913
Eugenio Fernández Carrasco
Haro
Chorizos Carrasco
22.723
1913
Justo Andrés
Haro
Chorizos Charri
27.737
1916
Eleuterio y José Martínez Hermanos
Baños de Río Tobia
Flor de la Rioja
5.030
1921
Baldomero Moreda Eguren
Logroño
Baldomero Moreda
36.562
1921
Bernardino Sancha Martínez
Casalarreina
Flor de España
4.729
1920
Evaristo Martínez e Hijos
Briñas
La Riojanita
38.786
1920
Sres. Martínez y Collado
Calahorra
La Flor de la Riojana
42.903
1921
Lucio Piazuelo
Logroño
Chorizos Piazuelo
43.359
1921
Trevijano e Hijos
Logroño
Chorizos Trevijano e Hijos
43.708
1921
José Martínez Campo
Baños de Río Tobia
La Gloria Riojana
47.201
1921
Baldomero Moreno Mazo
Badarán
El Rey del Chorizo Riojano
35.988
1922
David Ibáñez
Camprovín
El Explorador
51.088
1923
Miguel Aguiló, Razón: Subirás, Badía, y Vigo, S.A. y Pedro Valls
Barcelona
Chorizo Campana
53.782
1924
Lucinio Sancha Martínez
Manjarrés
La Almadeña
55.928
1924
Pedro Martínez Campo
Baños de Río Tobia
El Capullo de La Rioja
64.853
1926
Eusebio Sáenz de Santa María
Baños de Río Tobía
Ilegible (Triunfo?)
65.402
1926
Timoteo Magaña González
Nieva
La Virgen de Castejón
67.759
1927
Indalencio Criales Ijalba
Santo Domingo de la Calzada
Charlestón
65.343
1928
Ángel Sancha Martínez
Camprovín
Chorizo Iris
74.805
1929
Eleuterio Martínez
Baños de Río Tobia
Campana
75.312
1929
Lino Uruñuela Campo
Baños de Río Tobia
Aurora
75.553
1929
Juan Manuel Martínez Francia
Baños de Río Tobia
Embutidos Gloria
77.038
1929
Juan Manuel Martínez Francia
Baños de Río Tobia
El Sol de La Rioja
78.704
1929
Juan Manuel Martínez Francia
Baños de Río Tobia
La Esmerada
80.162
1930
Félix Benito
Logroño
Laurel
80.488
1930
Francisco Carbajo Criales
Ezcaray
Chorizos César
83.933
1931
Fidel Mendoza Íñiguez
Logroño
Fidel Mendoza
84.291
1931
Bernardino Sancha Martínez
Casalarreina
Chorizos Sancha
84.292
1931
Bernardino Sancha Martínez
Casalarreina
Chorizos Ibáñez
99.576
1934
Ángel Taboada López
Logroño
Los Tres Cerditos
104.080
1935
Justo Sobrón Martínez
Baños de Río Tobia
La Llave
104.262
1935
Eleuterio Martínez
Baños de Río Tobia
La Bombilla
108.212
1936
Amando Loza
Baños de Río Tobia
El Cocinero
107.095
1936
Felipe Martínez Somalo
Baños de Río Tobia
Chorizo Rioja Iberia
109.593
1936
Eleuterio Martínez
Baños de Río Tobia
Chorizo Campana

NOTA IMPORTANTE SOBRE ESTA TABLA. Que la marcas esté solicitada no implica que esté concedida, ni  en vigor en la actualidad, no se contempla tampoco que se haya caducado, trasferido, etc. Y por supuesto, tampoco es prueba del momento del inicio de la actividad de la fábrica.
(última actualización 23 de marzo 2017)


Después de 1935

Tocó liderar los duros momentos de la guerra civil y posguerra, hay que mencionar que se tuvo que esperar a la reforma de los abastos de 1943 (la de la cartilla de racionamiento individual, anteriormente era familiar), para que se permitiera la libre circulación y precio del embutido. También hay que añadir, que hasta los años 50 España no alcanzó el nivel económico anterior a 1936, por lo que se puede afirmar, que fueron tiempos muy difíciles para el desarrollo del sector y para su supervivencia.

Sello en tinta impreso en una factura de embutidos de Vda. de Arróniz  (Logroño)
Eran los primeros años desde la Guerra Civil en los que el embutido era "libre su contratación y precio" (otros alimentos como el pan no lo estaban por entonces)

En los años 50 y 60 España duplicó el consumo de carne, e incluso se llegó a exportar nuevamente al extranjero (ver etiqueta de Chorizos Marisol) pero esa década y siguientes, es tema para otros "Apuntes" de la industria y chorizo riojano.



Etiqueta y autorización de la misma para Estados Unidos.
Hay que hacer notar la importancia testimonial de esta etiqueta y de su autorización americana en su contexto histórico: - España acababa de firmar en 1953 los tratados de amistad con Estados Unidos que ponían fin al aislamiento internacional y, todavía nos encontrábamos en el periodo económico denominado de autarquía que duró hasta 1959. (¡Sin duda la exportación y, más a EEUU en aquellos momentos era un sueño!)



ANEXOS:

Marcas históricas de embutido riojano
doc. abierto. Continuará... 
---------------------------
primera publicación 10/10/2016

actualización 01/05/2017
actualización 08/11/2018 
actualización 04/07/2019
actualización 12/10/2019

1 comentario:

  1. Hola me gusta muchísimo este post, no he encontrado nada parecido sobre otras zonas de España. Me parece muy documentado y muy visual. ¡¡enhorabuena!!

    Saludos, José Ramón

    ResponderEliminar

LOS RECUERDOS TAMBIÉN SON PATRIMONIO HISTÓRICO