FONDAS, HOTELES, POSADAS, CASA DE HUÉSPEDES DE LOGROÑO EN 1915
En 1915 los establecimientos de hostelería se podían clasificar en dos grupos:
Los más acreditados.
Estaban los grandes hoteles y restaurantes frecuentados por la nueva burguesía que se incorpora a la demanda de lujo de las clases sociales más adineradas. Dentro de este grupo, pero de menor categoría, se podían encontrar los llamados hoteles y fondas de comercio que atendían las demandas de alojamiento y manutención de los numerosos viajantes que proliferaban con la mayor industrialización del país.
Todos estos establecimientos se localizaban en edificios nuevos y con un avanzado nivel de servicios.
Los más acreditados.
Estaban los grandes hoteles y restaurantes frecuentados por la nueva burguesía que se incorpora a la demanda de lujo de las clases sociales más adineradas. Dentro de este grupo, pero de menor categoría, se podían encontrar los llamados hoteles y fondas de comercio que atendían las demandas de alojamiento y manutención de los numerosos viajantes que proliferaban con la mayor industrialización del país.
Todos estos establecimientos se localizaban en edificios nuevos y con un avanzado nivel de servicios.
Los de menor categoría
Se encontraban las casas de huéspedes, paradores, patronas y especialmente posadas, que a pp. s. XX. Muchos de estos alojamientos subsistían con una calidad muy deficiente, otros, eran pulcras casas de huéspedes que ocupaban edificios cada vez más nuevos y con mejores servicios.
En la literatura de la época abundan los relatos de este tipo de hospedajes, algunos de ellos de mal vivir y comer. Donde el agua a veces no era permanente o solamente se disponía de ella en la cocina y la luz eléctrica era escasa o inexistente. El frío se dejaba notar, las viejas habitaciones carecían de la suficiente aireación, y en algunos casos, la cuadra de los animales era también el wáter de los viajeros...
Se encontraban las casas de huéspedes, paradores, patronas y especialmente posadas, que a pp. s. XX. Muchos de estos alojamientos subsistían con una calidad muy deficiente, otros, eran pulcras casas de huéspedes que ocupaban edificios cada vez más nuevos y con mejores servicios.
En la literatura de la época abundan los relatos de este tipo de hospedajes, algunos de ellos de mal vivir y comer. Donde el agua a veces no era permanente o solamente se disponía de ella en la cocina y la luz eléctrica era escasa o inexistente. El frío se dejaba notar, las viejas habitaciones carecían de la suficiente aireación, y en algunos casos, la cuadra de los animales era también el wáter de los viajeros...
[En 'Logroño Íntimo' Lib. Moderna 1906, Cap. Vallejo (La higiene en Logroño y sus servicios)] Nos ofrece una opinión del estado de estos establecimientos a principios del s. XX.
"m) La inspección de fondas, hoteles, casas de huéspedes o de dormir, posadas y tabernas:
Estos servicios de higiene municipal no han entrado aun en nuestras costumbres. Todos los locales destinados a estos usos, así como los cafés, son lugares públicos de reunión, en los que, por lo regular, para nada se tienen en cuenta los preceptos de la higiene... "
El Ayuntamiento de Logroño concedía para este tipo de negocios tres tipos de licencias: 1.- Fonda u hotel 2.- Casa de huéspedes o posadas 3.-Tabernas, botillerías y establecimientos análogos
La Matrícula de la contribución industrial de Logroño de 1910 los clasificaba: 1.- Fonda hoteles; 2.-Parador y mesón 3.- Casa de huéspedes; 4.-Restaurant; 5.- Bodegón; 6.- Cafés platos sueltos; 7.- Cafés en sociedad; 8.- Cafés en los que la taza o el vaso no excede de 0,20; 9.-Tabernas.
(Dependiendo de que año, también existen por ejemplo, los ventorillos etc.)
Pero existe un variado número de matices, muchos de ellos publicitarios, que son utilizados con bastante frecuencia como: "Gran casa", "Parador del sol", "Gran Casa de Viajeros" que tienen reminiscencias de otras épocas. Pero por lo general solo diferenciaban dos conceptos, por un lado el de "huésped" (más o menos permanente) y por el otro el de "viajero".
La Matrícula de la contribución industrial de Logroño de 1910 los clasificaba: 1.- Fonda hoteles; 2.-Parador y mesón 3.- Casa de huéspedes; 4.-Restaurant; 5.- Bodegón; 6.- Cafés platos sueltos; 7.- Cafés en sociedad; 8.- Cafés en los que la taza o el vaso no excede de 0,20; 9.-Tabernas.
(Dependiendo de que año, también existen por ejemplo, los ventorillos etc.)
Pero existe un variado número de matices, muchos de ellos publicitarios, que son utilizados con bastante frecuencia como: "Gran casa", "Parador del sol", "Gran Casa de Viajeros" que tienen reminiscencias de otras épocas. Pero por lo general solo diferenciaban dos conceptos, por un lado el de "huésped" (más o menos permanente) y por el otro el de "viajero".
Su número.
LAS MEJORES FONDAS Y HOTELES DE LOGROÑO DE 1915 Y SUS SERVICIOS.
Los grandes hoteles.
En 1915 según el 'Anuario Oficial, el Comercio y la Industria de la Provincia de Logroño', existían 46 alojamientos: Fondas y Hoteles (6), Casas de huéspedes (11) y Posadas (15), esta relación solo es aproximada e insuficiente si añadimos los patronas y subarriendos de habitaciones etc.
LAS MEJORES FONDAS Y HOTELES DE LOGROÑO DE 1915 Y SUS SERVICIOS.
Los grandes hoteles.
EL 'GRAN HOTEL DEL COMERCIO'

La crónica del momento lo describe: "con habitaciones cómodas y bien dispuestas, un hermoso comedor, otro más pequeño para comidas de familia, muy bien dispuesto; se pueden encontrar todas las comodidades que pueden adoptarse en la fonda de una capital"
Durante mucho tiempo fue el único hotel en Logroño con ascensor. Sus habitaciones con vistas al Espolón disponían de calefacción central y confort moderno a un "precio módico". Su especialidad eran las bodas y ofertaba un servicio completo de paseos y viajes en coches y automóvil.
Ver post: 'Gran Hotel Comercio - Logroño'.
EL 'HOTEL PARÍS'
En octubre de 1899 José Zapatero Marín, abastecedor del popular círculo "La Fraternidad" se instaló en un edificio construido para este fin en la calle Estación, 4.
"El piso primero y segundo se destinó para habitaciones comedor reservado para las personas que gustaban disfrutar en familia de una buena comida, sin ruido ni molestias de gentes alegres".
Su restaurante siempre fue muy demandado y para tal cometido, en la planta baja, además de un espacioso servicio de cafés, licores y bebidas espirituosas, también existían tres comedores. Uno de ellos, para los huéspedes fijos, otro para los viajantes de comercio y finalmente el destinado a los que querían comer a la carta a partir de 2 pesetas en adelante.
En 1899, su cocina era tan cuidada, que se completaba con las creaciones de un repostero francés que en el salón restaurante servía por ejemplos las famosas agujas.
En 1915 tenía "precios asequibles", la habitación costaba "desde 5 pesetas en adelante", se podía comer en el restaurante, en el que se servían comidas a todas las horas y en mesas independientes "desde 2 pesetas en adelante" y por supuesto se organizaban banquetes.
EL 'GRAND HOTEL DE LOGROÑO'

Alberto Trocóniz, era natural de Miranda de Ebro y en 1909 se casa con Esperanza Esteban, hija del acomodado industrial Juan Esteban Muñoz.
En agosto de 1914 se inaugura el 'Grand Hotel de Logroño' que se concibió como pequeño palacete donde el confort y los adelantos a la última no podían faltar. Tenía servicios adicionales para los viajeros que accedían en automóvil (garaje, gasolinera). Y a los que venían en tren, también se les atendía con esmero y se les recogía en automóvil en la muy cercana estación de ferrocarril.
Además. contaba a disposición del huésped extranjero de un
servicio de traducción y personal con conocimiento de algún idioma.
Sus habitaciones tenían balcón, calefacción, agua caliente y fría. Existían gabinetes privado también disponía de salón de lectura, y teléfono interurbano. Para los almuerzos y cenas tenía un comedor de verano.
EL ESPAÑOL - GRAN CASA DE VIAJEROS

Era un establecimiento, donde por ejemplo, pasaba consulta José. F. Hermosa, médico cirujano de Zaragoza o se alojaba en la Feria Matea la cuadrilla del "Bombita", así que podía presumir de ser un lugar popular frecuentado por numerosos representantes de comercio y otros viajeros.
Este alojamiento en 1911 introdujo grandes mejoras a partir de su traspaso a Cayo Rueda, que hasta entonces era un comerciante de vinos y propietario de una taberna en la calle Mercaderes, 23.
Su buena fama propició que el Anuario Oficial, el Comercio y la Industria de la Provincia de Logroño de 1915 lo clasificara como Fonda-Hotel y se definía en su publicidad como "un hotel con higiene, limpieza, gran calidad en su alimentación, excelentes servicios y a un precio módico".
Disponía de cuadra para alojamiento de las caballerías en la proximidad (probablemente en la calle Ollerías).
En 1924 serán traspasados sus dos pisos con sus 20 balcones exteriores.
En 1924 serán traspasados sus dos pisos con sus 20 balcones exteriores.
FELIX OCHOA - GRAN CASA DE VIAJEROS
Dentro del ramo de la hostelería destacó como inquieto abastecedor del Casino, también varias temporadas regentó la fonda del Balneario de Riva los Baños (1902), fue propietario del Hotel Restaurant Ochoa de San Sebastián (1907), y finalmente en 1910 tras la reforma de la casa Audiencia, 3 se convierte en el dueño del 'Gran hospedaje Ochoa'.
Este establecimiento que al menos ocupó el 2º piso del citado inmueble, disponía de un "gran número de habitaciones, con excelente ventilación, timbres, luz eléctrica, lujoso mobiliario y todas cuantas mejoras aconseja el confort y la higiene. Amplios comedores. Servicio a todas las horas con cocina española y francesa".
Sabemos que tenía un sistema de timbres con "dos cuadros eléctricos de 12 y 10 timbres", lo que nos da una idea del tamaño de este establecimiento.
FONDA RESTAURANT AMÉSCOAS
FONDA RESTAURANT AMÉSCOAS
Todo empezó cuando en 1896 Antonio Rodríguez, abastecedor del 'Círculo' y del Teatro, solicita la ocupación de 148 metros cuadrados del Paseo del Príncipe de Vergara, en concreto, en la zona de las Améscoas (frente a Muro de los Reyes) para instalar un café de verano que se denominará también así.
A la vista del éxito obtenido, al año siguiente abre un lujoso café restaurant, en el nuevo edificio de Muro de los Reyes, 9 (hoy Muro de la Mata), que será durante mucho tiempo uno de los lugares de referencia de Logroño por su buen comer.
A la vista del éxito obtenido, al año siguiente abre un lujoso café restaurant, en el nuevo edificio de Muro de los Reyes, 9 (hoy Muro de la Mata), que será durante mucho tiempo uno de los lugares de referencia de Logroño por su buen comer.
En 1915 este afamado negocio pertenecía a Enrique Robledo.
Ver post: 'Restaurant y café las Améscoas de Antonio Rodríguez'.
En 1902 se solicita permiso para la reforma de la fachada y cuatro años después fallece Pedro González y al frente de la misma se queda su viuda Victoria Arrostegui Garrido.
Como curiosidad hay que citar que sus establos estaban a cargo de un mozo de cebadero, que entre sus habilidades tenía que saber ordeñar, por lo que probablemente disponían de algún animal que proporcionaba también el suministro de leche a la posada.
En 1915 la fama de la fonda de las Ánimas debió ser consistente, ya que en la obra Pascasio y Vinagre: novela picaresca del s. XX, escrita por Antonio Cillero Ulecia (1980) (pág.52) se la cita de la siguiente manera: "...El Fuerte. Yo he dormido dentro y aseguro que se está, de día y de noche, mejor que en el palacio más fresco de España. Mejor que en la Fonda de Las Animas, que gozan de grande fama en nuestra capital".
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POSADA 'LA VENTOSINA'
La afamada posada 'la ventosina', se encontraba en la calle San Juan, 16. Se conoce su existencia desde mediados del s. XIX. Poseía esta pequeña casa de establo y un comedor.
Su propietario hasta 1913 fue Ceferino Canal Nieto, después de esta fecha, fue traspasada varias veces y en 1915 era regentada por Hermeneguildo Viguera San Juan, poco tiempo después, le sucedería María Melchor.
Su propietario hasta 1913 fue Ceferino Canal Nieto, después de esta fecha, fue traspasada varias veces y en 1915 era regentada por Hermeneguildo Viguera San Juan, poco tiempo después, le sucedería María Melchor.
Como curiosidad cabe decir que a finales de siglo XIX desde esta posada se distribuían en Logroño los chocolates de Calixto Martínez de Arnedillo.
POSADA 'LAS ÁNIMAS'
Se tienen referencias de la Posada las Ánimas, en la calle Compañía, 15 (Marqués Vallejo), al menos desde finales del siglo XIX.
De esta época se sabe que estaba al frente de la misma José Aguirre, posteriormente su viuda, y finalmente se hace con el traspaso en 1896 Pedro González Mosquera, cobrador del Banco de España destinado en Logroño. La "antigua y acreditada posada", se moderniza y se anuncia después del cambio de dueño de esta manera:
"Con el objeto de satisfacer más las necesidades del que le honre con su visita, ha introducido mejoras en las habitaciones, servicio, etc. pudiendo pernoctar en dicho establecimiento todas las clases de la Sociedad. Cuenta con inteligentes cocineras y servicio completo de mesa habiendo comedores de primera y segunda clase. Para caballerías tiene espaciosa cuadra para el que desee utilizarlas; se sirven comidas para fuera de casa".
En 1902 se solicita permiso para la reforma de la fachada y cuatro años después fallece Pedro González y al frente de la misma se queda su viuda Victoria Arrostegui Garrido.
Como curiosidad hay que citar que sus establos estaban a cargo de un mozo de cebadero, que entre sus habilidades tenía que saber ordeñar, por lo que probablemente disponían de algún animal que proporcionaba también el suministro de leche a la posada.
En 1915 la fama de la fonda de las Ánimas debió ser consistente, ya que en la obra Pascasio y Vinagre: novela picaresca del s. XX, escrita por Antonio Cillero Ulecia (1980) (pág.52) se la cita de la siguiente manera: "...El Fuerte. Yo he dormido dentro y aseguro que se está, de día y de noche, mejor que en el palacio más fresco de España. Mejor que en la Fonda de Las Animas, que gozan de grande fama en nuestra capital".
LA FACHADA: Además de la obras citadas de 1902 que supuso quizás, una reconstrucción del edificio, en 1926 el arquitecto Fermín Álamo reforma entre otros elementos, su fachada, que en esencia, hoy podemos contemplar en el actual y hermoso hotel Marqués de Vallejo.
(continuará con más posadas...)
Pedro Alonso, fue un habilidoso sastre capaz de hacer
un traje en tan solo 24 horas y administrar junto a su esposa Pilar Ibarra una casa de huéspedes en el mismo domicilio. Este matrimonio alquiló sucesivamente al menos cinco pisos, en apenas veinte años para el desempeño de sus dos negocios y vivienda.
Lázaro Ruiz de Zúñiga, fue una persona conocida en el Logroño de principios del siglo XX. Su vinculación con la política, el Círculo la Amistad y su trabajo en la escribanía del Instituto le daban una relevancia social en la vida logroñesa, siendo conocido popularmente como "Jape".
Lázaro, regentaba con su esposa Damiana Medrano una conocida casa de huéspedes desde 1893. Como tantos otros establecimientos de similar categoría a lo largo de su historia tuvo varios domicilios conocidos. El primero, en la calle Mayor, 153, el segundo en Colegio, 7 y 8 piso 2º y finalmente, en 1915 se encontraba en la calle Sagasta, 13 piso 2º izquierda a donde se había trasladado en el año 1908.
La casa de "JAPE", fue una acreditada casa, que, cuando estaba en la calle Mayor, fue domicilio de A. Salazar representante en Logroño de la compañía inversora en bolsa de Bénerd y Compañía o en 1908 era la dirección de contacto del representante de la Compañía Peninsular de Teléfonos poco antes de establecerse en la capital riojana.
Tenemos noticias que en 1893 Alejo Gil regentaba en su su nueva casa- tienda de la calle Mayor, 191 una tintorería y prendería.
Un año después tomó en traspaso la antigua posada del Gallo de la calle San Juan, 6. Y finalmente en 1895, traslada la tintorería química a la calle Laurel, 28 y su casa de huéspedes a un piso de la calle Compañia, 4, lugar donde se localizará en 1915.
CONTINUARÁ...(continuará con más posadas...)
CASA(S) de HUÉSPEDES DE PEDRO ALONSO Y PILAR IBARRA - H. EUROPA

un traje en tan solo 24 horas y administrar junto a su esposa Pilar Ibarra una casa de huéspedes en el mismo domicilio. Este matrimonio alquiló sucesivamente al menos cinco pisos, en apenas veinte años para el desempeño de sus dos negocios y vivienda.
Su trayectoria como casa de huéspedes comienza en 1906 cuando Pedro Alonso se traslada de la sastrería de la calle Mercado, 29 a (1) Portales 14-3ª (junto al Círculo Logroñés); posteriormente se traslada a (2) Sagasta, 6-3º (frente al comercio de Larrea); en 1907 a (3) a la calle Colegio, 7-2º; en 1911 a la calle Portales 20-2º (al lado del Casino); en 1912 a la casa de (5) San Blas, 1-2º esquina a la del Mercado.
En 1915 la casa de huéspedes se llama H. Europa. Y aunque parezca increíble no fue la último alojamiento asociado a este matrimonio, sabemos que en los años veinte regentó el H. Las Américas y quién sabe si alguno más.
En 1915 la casa de huéspedes se llama H. Europa. Y aunque parezca increíble no fue la último alojamiento asociado a este matrimonio, sabemos que en los años veinte regentó el H. Las Américas y quién sabe si alguno más.
El H. Europa fue una casa de huéspedes con "habitaciones a la italiana, decorada con gusto y disponía de agua corriente permanente" en el que los pensionistas pagaban 2,5 pesetas a 5 pesetas y además se podía comer, y por qué no, hacerte un traje de un día para otro.
GRAN CASA DE HUÉSPEDES, Sagasta, 6-3º (LA FLOR RIOJANA)
En este edificio tuvieron localizados sus negocios, los relojeros Ángel Barruso, Marcial y Nicolás Alonso, el comercio textil y sastrería de El Palentino, Antonio Garrigosa... y fue vecina de la consulta del 1º piso de Basilio Gurrea, quien fuera alcalde de Logroño.
En 1908 (1907) se hace cargo de este negocio el jarrero Bernabé Echaure Ibarra que en 1907 traspasa su almacén de muebles y sillas para hacerse cargo de comercio de alimentación 'El regalo' de la plaza del Mercado y al parecer, de la casa de huéspedes 'La flor riojana" tras el cambio de domicilio de su anterior titular que fue Pedro Alonso.
Al hacer mención de la propiedad de 'La flor riojana' en 1915, se cita Bernabé Echaure, pero parece más lógico atribuir mayor responsabilidad en la administración de la misma a su esposa Catalina Rivero Merino.
CASA DE HUÉSPEDES CATÓLICA DE VALENTÍN ARAMAYONA
Tanto el 'Anuario Oficial, el Comercio y la Industria de la Provincia de Logroño 1915' como el Indicador de Logroño de 1916 citan este singular hospedaje para estudiantes con su curiosa "biblioteca católica".
Valentín Aramayona, fue el propietario de esta casa y también de negocio de marmolista, por lo que hay que suponer que fuera su esposa quien regentara este hospedaje.

Valentín Aramayona, fue el propietario de esta casa y también de negocio de marmolista, por lo que hay que suponer que fuera su esposa quien regentara este hospedaje.
CASA DE HUÉSPEDES DE "JAPE"

Lázaro, regentaba con su esposa Damiana Medrano una conocida casa de huéspedes desde 1893. Como tantos otros establecimientos de similar categoría a lo largo de su historia tuvo varios domicilios conocidos. El primero, en la calle Mayor, 153, el segundo en Colegio, 7 y 8 piso 2º y finalmente, en 1915 se encontraba en la calle Sagasta, 13 piso 2º izquierda a donde se había trasladado en el año 1908.
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Ref. Edificio. de Sagasta, 13: se reconstruyó poco después de 1915.
CASA DE HUÉSPEDES DE ALEJO GIL 
Un año después tomó en traspaso la antigua posada del Gallo de la calle San Juan, 6. Y finalmente en 1895, traslada la tintorería química a la calle Laurel, 28 y su casa de huéspedes a un piso de la calle Compañia, 4, lugar donde se localizará en 1915.
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