miércoles, 11 de mayo de 2016

SIMEÓN TEJADA, Y LOS INICIOS DE 'CAFÉS EL PATO'

Cafés 'EL PATO', la empresa que fundara SIMEÓN TEJADA y continuara ORENCIO MARTÍNEZ, es hoy, uno de los pocos negocios del comercio y la industria logroñesa que pronto cumplirán cien años, por lo que merece pasar a la historia de Logroño como un ejemplo y testimonio de la mejor tradición empresarial de éxito.


LAS MARCAS DE CAFÉ DE SIMEÓN TEJADA
Inicialmente el café tostado de Simeón Tejada se comercializó con la marca 'EL GATO' hasta 1919.




En el mercado nacional operaban varias marcas con nombres similares. En La Rioja, estaba la de anises y licores 'El gato', fabricados en Quel y dentro del sector del café torrefacto existía entre otras muchas con parecido nombre o igual, la exitosa 'El gato negro'. 


Fuera por una cuestión legal o por una identificación sin confusiones, Simeón Tejada decide cambiar de nombre a sus cafés y solicita registrar el 31 de marzo de 1920, la marca hoy emblemática de cafés 'El PATO' (ver imagen  izda. correspodiente a su registro).


La marca concedida a don Simeón Tejada Espinosa, se transfiere el 27 enero de 1932, a don Orencio Martínez Asín de Logroño, quien pasará el testigo en el negocio a sus descendientes, hasta llegar a cafés 'El Pato' que conocemos hoy.




¿Pero cómo comenzó todo?
Dos artículos en el periódico 'La Acción'; otro 'la Rioja Industrial', diferentes anuncios en 'La Rioja', anuncios en 'El Sol', 'La Nación'... nos ilustran junto con la huella dejada en el Registro de Patentes y Marcas (BOPI), de la actividad industrial-comercial que desarrolla a principios de siglo (1912-1932) Simeón Tejada.


LA  VIDA DE SIMEÓN TEJADA, EN UN ARTÍCULO DE LA PRENSA DE LA ÉPOCA.

'COSAS RIOJANAS', el artículo que resume la vida de SIMEÓN TEJADA EL FUNDADOR DE CAFÉS EL PATO.



"Queremos tributar desde las columnas de nuestro periódico un sincero homenaje a don Simón Tejada, para que nuestros lectores conozcan a un benemérito español que, sin más medios que sus brazos y más apoyo que su inteligencia, ha sabido vencer a la veleidosa fortuna, y llegar a ocupar un puesto /....../ , que con orgullo podría decir que le debe ésta más a él, ya que este buen riojano ha luchado denodadamente para engrandecerla que él a ella, ya que ellas se limitó a premiarle su laboriosidad y su trabajo.


Sin más medios que su esfuerzo personal - como antes decimos - este hombre montó un tostadero de café y lo bautizó con la marca de EL PATO, sin duda por servirse de un salto de agua aprovechado del generoso Ebro.


Muchos sinsabores, muchas competencias, muchas luchas llevó a cabo para ver la marca de su café en el mercado; pero puede tanto la perserverancia, puede tanto la templanza de espíritu de este hombre, que desde noviembre del año 18, que montó su negocio, ha ido paulatinamente aumentando tanto su producción, que llega este año a 250.000 kilogramos, los que tiene colocados.



Si tenemos en cuenta que sus competidores, por lo general, tienen establecidos estos negocios en la frontera, para poder "soltar" el café, y, burlando las aduanas, hacer pingues negocios, y que, como es natural, al adquirir la materia prima con escaso desembolso, pueden establecer una competencia en precios que no es corriente que otras industrias. Analicen nuestros lectores la labor de don Simeón Tejada, y vean si hay motivos fundados para que su retrato honre nuestras páginas con el respeto y la emoción que sentimos todos los españoles que cuidan al igual que del negocio, su dignidad profesional.

Pero no termina esto aquí.

Cuando todos creíamos que el señor Tejada podrá pensar en separarse de azarosa vida vida los negocios, con el producto grande que su pericia supo arrancarles, nos sorprende montando una gran fábrica de cremas y betunes marca EL CISNE, pastillas de cera, encaústicos para muebles y suelos, líquido para metales y todos los similares a esta clase e industria.


Bien Puede estar Logroño satisfecho de este hijo suyo que, sin compadrazgos, sin burlas los títulos a la Hacienda y sin necesidad de alejarse de su patria chica, supo encauzar los derroteros de la vida y crearse una posición sólida y abundante, cosa que está reservada a los elegidos".



LOS COMIENZOS DE CAFÉS 'EL PATO'


1912. Por primera vez tenemos noticias de Simeón Tejada por una crónica de sociedad. En ella se anunciaba su "boda con Balbina Velez" y nos aporta el dato de la ocupación laboral de Simeón, que por entonces, era dependiente de la importante firma 'Sucesores de Eugenio Fernández'.


Por esas fechas, 'Sucesores de Eugenio Fernández' estaba dirigida por Luis Santos y tenía varios negocios localizados principalmente en la calle Mercaderes. Entre ellos, cabe citar, un almacén de granos y harina; una pequeña fábrica de jabón; un almacén de vinos y licores; un almacén de aceite, fábrica de cerillas y una tienda de comestibles...

Es aquí, donde Simeón Tejada empieza a familiarizarse con el mundo de los negocios y con las tareas del tostado del café.

1913. Por un anuncio reclamo de un 'cigarro inhalador que hecha humo sin fuego', sabemos que en ese año, es "representante" y que vive en la calle San Blas, 3-3º.


1917. Es el año clave para Simeón Tejada y para sus negocios de tostado de cafés. En el diario LA RIOJA, podemos leer el siguiente breve:

"dentro de no muchos días contará Logroño con una industria de gran importancia, cual es el tostadero eléctrico de cafés, lo más moderno, que don Simeón Tejada está terminando de montar en la calle Hermanos Moroy, 16".


... y poco después aparece publicado el siguiente anuncio.
 

En ese mismo año 1917, cuando don Simeón Tejada Espinosa, intenta por primera vez una 'Patente de invención' por veinte años por un producto dedicado al consumo público titulado "Semi-café".

1918. Se le concede la marca 'Semi-café Tejada'.

Son tiempos que el café es carísimo y hay diferentes sustitutos de pasta de café que popularizan su precio, muy probablemente el 'semi-cafe Tejada, fuera uno de estos preparados.



1920. Se registra la marca cafés 'El Pato', abandonando la marca (sin registrar) 'El Gato'.


Su éxito (aproximadamente vende 200.000 kg/año de café) y una distribución nacional, motiva el cambio a una nueva marca que evite las imitaciones y por ello registra cafés 'El Pato'.

En solo tres años (1917-1920) Simeón Tejada, se hace un hueco el tostado de café, que acostumbraba a ser una actividad típica de muchos de los comercios y almacenes de coloniales, que preparaban cada uno, y a su manera, sus torrefactos.

EL ÉXITO DEL TOSTADERO DE SIMEÓN TEJADA SÓLO A CUATRO AÑOS DE SU INAUGURACIÓN.

Explicado en el artículo del periódico 'La Acción':

"En nuestro viaje a Logroño hemos tenido el gusto de visitar los almacenes y tostaderos mecánicos de café de don Simeón Tejada.

Es esta, sin disputa, una de las casas más importantes de su clases.Hace tres años que fue fundada y ya es la más importante de Logroño, pues a pesar del poco tiempo que lleva establecida, cuenta con numerosa y escogida clientela, la que se ha formado por la superioridad de los géneros, ya que que ninguna otra está en condiciones de superarlos, porque para ello el señor Tejada, laborioso y conocedor de su negocio, procura emplear las primeras materias de la más exquisita calidad.

La conquista de todos los mercados nacionales ha sido operación sencillísima para esta casa, ya que el esmero en la presentación y la bondad del género a ello obligaban y así observamos que rara será la plaza en que no ondeé flamente el pabellón triunfador de los cafés 'El pato', que son la especialidad y que constituyen la bebida insustituible para todas las personas de buen gusto, ya que no es posible encontrar productos análogos que puedan hacerle una seria competencia tanto en lo que se refiere al precio como a la realidad. Para dar una idea de la importancia de esta casa bastará decir que expende por termino medio la considerable suma anual de 240.000 kilos de cafés tostados.

Los almacenes del señor Tejada, son de gran capacidad y ventilación, así como el local destinado a tostar, en el que hemos visto funcionar unos tostaderos eléctricos modernos de enorme cabida que son accionados con fluido que se suministra la misma casa, producido por un magnífico salto de agua que el señor Tejada posee.

Además de los cafés, trabaja esta casa la molienda y refinación de canelas y especies. Los cafés marca 'El Pato' han adquirido, muy justamente un renombre extraordinario en el mercado nacional que ha comenzado a extenderse a los extranjeros.

El señor Tejada ha dotado sus almacenes de todos los elementos necesarios para el mejor desenvolvimiento de su industria, sin perdonar sacrificio alguno para colocar su casa a la envidiable altura en que se encuentra.

El triunfo, rápido y definitivo de los cafés marca 'El Pato' es una demostración palpable de su calidad inmejorable. El público ha dado una acogida favorabilísima a esta acreditada marca.

Realmente los cafés marca 'El Pato' compiten con las mejores marcas universales. El señor Tejada puede estar legítimamente satisfecho por el rápido éxito alcanzado por su marca de café.

La marca 'El Pato' está llamada todavía a obtener más extensos mercados pues a diario se ve aumentar considerablemente el volumen de sus demandas procedentes de los puntos más lejanos, lo que comprueba su éxito sin igual. Productos como los cafés marca 'El Pato', honran no sólo la Casa que los lanza al mercado, sino también a la industria nacional. Los tostaderos mecánicos del señor Tejada pueden resistir gallardamente comparación con los mejores de su clase, tanto nacionales como extranjeros. El crédito alcanzado por los cafés 'El Pato' es una prueba evidente de ellos".



UN NEGOCIO EN EXPANSIÓN: LOS BETUNES 'EL CISNE', 'LA BLANCA'... Y TRASPASO DE 'EL PATO' A ORENCIO MARTÍNEZ


La comercialización de sus cafés se expandía más allá de Logroño y así podemos también ver anuncios en el diario de Madrid 'El Sol' donde aparece publicidad de cafés 'El Pato'.


Imagen de la solicitud
de marca 1923
Por si no fuera poco, en 1923 Simeón Tejada se incorpora a a la industria de la droguería con la fabricación de betunes, cremas, ceras y líquidos para limpiar el calzado, ceras para zapateros y lustrar el suelo marca 'El Cisne', en negro y color; y 'La Blanca', especial para charoles.


En 1924 La actividad industriosa de Simeón Tejada va en aumento y solicita al ayuntamiento autorización para trasladar su fábrica de cremas de la calle Duquesa de la Victoria a sus locales del camino del Cristo.


Por la información de las cabeceras de sus facturas, se puede saber que en 1928 su despacho comercial de venta de café, azúcares y canelas estaba en Hermanos Moroy, 16 mientras su tostadero y almacén en la calle Sagasta, 37.


En 1932 se traspasa la marca de cafés 'El Pato', a su sucesor don Orencio Martínez


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